
Los ayuntamientos de Urdos, Borce y Etsaut se afanan en garantizar al menos una comunicación a pie entre los dos lados del desprendimiento, utilizando para ello uno de los antiguos túneles de la línea Oloron – Canfranc. En la imagen, varias personas tratan de instalar alumbrado público en el interior del túnel.

Se ha desbrozado la entrada y salida del túnel para facilitar el acceso al interior. Dos vecinos del valle transitan en dirección sur.

Un operario conversa con una periodista junto la la boca sur del túnel.

La barrera colocada al sur del desprendimiento en la Route National 134, entre Etsaut y Eygun.

Todo el operativo que había esta mañana, con vehículos de EDF (Electricité de France, la compañía de electricidad), la DDE (Direction Departamental à l’Equipement, el organismo que se ocupa del mantenimiento de carreteras) y otros particulares que esperan la llegada de familiares o amigos.

Este es el cartel de aviso de la existencia de un paso peatonal, que avisa además de la precaución que es necesario observar por el posible desprendimiento de piedras.

La rampa de acceso al túnel junto a la carretera hoy ha sido frecuentada también por periodistas. Al fondo, dos trabajadores de la DDE conversan con Christelle. Y en la rampa de acceso al túnel, Jacques Marqueze, alcalde de Urdos, siempre al pie del cañón.
Mientras hacía las fotografías, me han informado de que el asunto va para largo. Un trabajador de la DDE decía que al menos hasta dentro de dos semanas no se restablecerá la circulación.
16:40 h.: Acaban de venir al bar del hotel dos vecinos del valle. Mostraban su indignación. Han dicho que esto va a ser largo, va a durar. Y enfadados, afirmaban que si algo así hubiera ocurrido en los Alpes, se habría solucionado en un par de días.
Et sa grandeur, où est-elle ici? Je veux exprimer ma solidarité avec les villages isolés; les meilleurs souhaits vous accompagnent.
Merci beaucoup, Firenze. Bisous.