Dicen en Radio Jaca que si todo va bien, ésta puede ser una de las mejores temporadas de invierno de los últimos años. Y yo me pregunto de dónde sale esa información. Para mí está siendo un invierno mediocre, y hablo con hosteleros, restauradores y comerciantes del valle de Canfranc y me dicen lo mismo. Debe ser que Formigal se lleva la palma y compensa el evidente bajón de Astún y Candanchú. Todos conocemos además las dificultades por las que también está atravesando Panticosa.
He tenido noticia de que en el valle de Aspe, el hotel que hay en Etsaut va a cerrar definitivamente, y el bar con más solera de Bedous, gestionado desde hace unos años por unos ingleses, está pasando por serias dificultades. Y de seguir así el asunto, yo deberé cerrar también irremediablemente.
El 80% de mis clientes son españoles, y se puede decir que mi ritmo de trabajo y frecuentación es similar al de cualquier establecimiento del valle de Canfranc. Y está claro que estamos sufriendo durante esta temporada la competencia demoledora de Formigal. Multitud de esquiadores navarros y vascos optan por la estación tensina ante la clara mejora de servicios e infraestructuras de que se ha dotado la misma. Muchos son los que confían en una revitalización de los dos centros invernales del valle de Canfranc una vez que ambos entren a formar parte de Aramón. Pero tal y como me cuestionaban dos buenos amigos conocedores de los entresijos de todos estos asuntos, ¿va Aramón a apostar fuerte por Astún y Candanchú para que hagan competencia directa a su “joya” que es Formigal? ¿Cómo se van a reflotar ambas estaciones? ¿Se cuenta con los mismos recursos que en Panticosa para lograrlo? La economía del valle de Canfranc y parte de la del valle de Aspe, dependen en buena medida de ello, de lo que se haga allí arriba. Lo que es un hecho constatable y evidente es que en el valle de Tena crece la economía, prosperan los negocios, se fija población, se crean puestos de trabajo y, como en Tramacastilla de Tena, se abren nuevas escuelas. Eso es un hecho, al margen de consideraciones de oportunidad en cuanto al tipo de desarrollo por el que se ha optado para estos valles y al impacto medioambiental que las diversas actuaciones puedan causar. Eso es otra cuestión, otro debate. Pero ¿qué hacemos? De momento hay negocios aquí, en los valles de Aspe y Canfranc, que se cierran, y gente que debe irse. ¿Se volverá a plantear la unión de las estaciones por Izas o Canal Roya? ¿Se conseguiría así recuperar a la clientela perdida del País Vasco y Navarra? ¿Bastará para dinamizar el valle de un modo efectivo con los proyectos que existen para Canfranc (rehabilitación de la Estación, urbanización de su entorno, puesta en marcha del carretón de Ip, etc.) ¿Hay alguna otra alternativa real, posible, creíble?
Nadie me ha regalado nada. Empecé hace cuatro años con esto sin ayudas, sin subvenciones, sin una financiación adecuada o un dinero que me cubriera las espaldas en estos primeros años. Ni me lamento, ni me quejo, esa hora ya pasó. Me ha afectado el tiempo, la ausencia de nieve, la crisis, ahora Formigal (mon dieu!), y supongo que mis propios errores. He tenido mil problemas a los que he buscado mil soluciones. Me he roto y me he recuperado. No busco ni quiero nada de nadie y es hora de pensar en mañana, en el día siguiente, en lo que voy a hacer a partir de ahora. A otra cosa, mariposa, que es lo que toca. Yo no puedo ir frente a ningún ministerio a manifestarme porque haría el moñas. Yo no puedo exhibir pancartas pidiendo una indemnización, y si me descuido, alguien me tachará de “empresario de mierda” [sic] porque tengo un hotel con dos o tres trabajadores. No hay ningún sindicato que vele por mis intereses. ¡Qué le voy a hacer! Me tendrán que aguantar mis amigos, que para eso lo son. Pero desde luego, no voy a culpar a nada ni a nadie de todo lo que me ha ocurrido. Yo me lo guiso… yo me lo como. No tengo ni más ni menos problemas que nadie. Estoy aquí porque yo lo elegí y soy yo quien va a seguir adelante. C’est la vie! Decía un conocido escritor francés (perdónenme los eruditos, ya que de tan conocido no recuerdo su nombre en este instante) que los mejores años de la vida son siempre los que fueron peores, ya que son éstos los que nos curten, los que nos hacen crecer y avanzar. Esta zona (Aspe-Canfranc) está en crisis desde hace tiempo, pero saldrá, sobrevivirá. Habrá gente, niños, trabajo, dinero… vida. Y yo entre tanto, habré pasado cuatro jodidos años que, sin duda, me habrán hecho evolucionar y avanzar. Y punto.
Siempre he creído en la responsabilidad individual y en la libertad de elección para todo. Nadie nos pone una pistola en la boca para hacer lo que hacemos, para vivir donde vivimos, para trabajar donde trabajamos. Yo elegí estar aquí y no he tenido suerte, y mis decisiones, acertadas o no, me han llevado a este punto. Me he lamido mis propias heridas y estoy nuevo, con problemas pero entero. Y toca saltar de nuevo.
¡Salta! No hay miedo, solo vértigo. Y citando a otro poeta, “…y nadie que llore por las heridas de los elefantes”. Suerte y besos
“La comarca de la Jacetania está trabajando con el Valle francés del Aspe para solicitar un proyecto Interreg que sirva para promocionar conjuntamente el turismo a los dos lados de la frontera. Se han realizado las primeras reuniones y en este mes de febrero tendrá lugar un nuevo encuentro en Bedous.
El presidente de la comarca de la Jacetania, Alfredo Terrén, ha indicado que se está preparando este proyecto con la idea de que se pueda contar con fondos europeos del programa Interreg. Se subvencionaría el 65% del proyecto. Para el resto se espera contar con la colaboración de una entidad financiera y de una empresa relacionada con las nuevas tecnologías. El objetivo, según ha indicado Terrén, es realizar una promoción turística conjunta de ambas zonas.”"
Esto, como lo ves???tiene futuro de verdad??te puede beneficiar o por lo menos ayudar ?
Besicos “amigo”
Pues si hay que saltar… se salta, aunque caigas en el mismo sitio.
El poeta frances en mi opinion un tanto rancio, los mejores años de la vida siempre son los mejores, de los malos se aprende, pero no creo que el sufrimiento o el dolor sean el mejor recuerdo, eso que se lo lleve el viento, bien lejos, fuera de la memoria…. Mucha suerte Jorge, de corazon, los cambios te traeran cosas buenas y tambien no tan buenas, pero te vendra bien un cambio de aire.BESOS grandes grandes.
Me entero del cierre del hotel por Santi, y sólo venía a darte ánimo.
He leído toda tu entrada y me parece coherente lo que dices y haces, triste, pero coherente.
Mucho ánimo, a los emprendedores como tú, siempre les llegan nuevas oportunidades, sólo hace falta encontrarlas.
Un abrazo y suerte!