
Me encantó tener en el hotel como últimos clientes a Santi & Family y recibir el sábado por la tarde la visita LaMima & Family. Y me hizo especial ilusión porque a ambos los he conocido gracias a este blog. Tomamos dos cervecicas, charlamos, reímos las gracias de los pedugos, y dijimos adiós a este Le Pas d’Aspe de mis amores. Agradecí también la visita y el apoyo de gente como Julián y Paloma, y las múltiples llamadas, correos, comentarios y sms de un montón de gente que se han interesado por mi situación, me han ofrecido su ayuda y me han dado valiosos ánimos y regalado palabras de aliento.
Y ahora, mientras termino de cerrar todos los asuntos del hotel y acabo de perfilar lo que será mi vida laboral a partir de este instante, toca olvidar los malos momentos, serenarse y reflexionar. Y un primer pensamiento me viene a la cabeza, y es la constatación de dos aciertos fundamentales que sin duda han hecho que esta aventura hotelera no fuera un auténtica catástrofe: por un lado el no haber invertido una ingente cantidad de dinero en reformas en el hotel y abrir en 2004 con el establecimiento prácticamente como lo encontré; por otro, haber sabido decidir parar a tiempo de modo que las deudas no fueran inasumibles, y poco a poco poder sin duda saldarlas todas. Tiempo habrá de analizar los errores cometidos, si bien en gran medida, el no haber tenido éxito se debe a factores ajenos a mi labor o a mi gestión. La falta absoluta de nieve durante la temporada 06/07, y lo que algunos ya llaman el “efecto Formigal” durante la presente temporada, además de las particularidades de hallarme en el Valle de Aspe, han sido aspectos que han resultado demoledores para un negocio incipiente como el mío que en circunstancias normales podría haber tirado hacia adelante únicamente con las dificultades lógicas de cualquier nueva empresa que comienza su andadura.
Seguiré siendo ciudadano “tranfronterizo” por el momento, a no ser que por motivos de trabajo me vea obligado a abandonar este lugar, o que deba vender el hotel y me plantee otro futuro distinto en cualquier lugar lejano. No lo sé. Bien es cierto que me vendría de maravilla alejarme un tiempo de aquí, desconectar, vivir un poco y disfrutar, pero me temo que los imperativos económicos y laborales van a impedírmelo por el momento. Una cosa son los sueños y otra bien distinta la vida. Ésta se presenta como se presenta y lo mejor es saber encararla con el mayor optimismo posible. Los pequeños ratos, las personas, las caricias y las palabras limpias, las sonrisas, los momentos compartidos, todo ello es lo que hace que podamos encontrar en nuestros días minutos, instantes, horas de felicidad que al fin y al cabo es lo que todos buscamos y lo que merece realmente la pena.
Se acaba de cerrar una puerta. Abramos otra, y a seguir.

Buenas,buenas…soy YO y solo decirte que leo a diario lo que escribes y mas en estos momentos,no lo puedo evitar porque por algo soy YO y que sepas que espero que estes sobre todo bien y sereno y viviendo todo esto con ganas y ánimo y creo que asi es porque es lo que me trasmites,cosa que me tranquiliza porque aunque no te lo creas no te me vas de la cabeza y bueno,querria estar alli contigo para poderte dar un abrazo y porque no hasta un besico y decirte que tranquilo que como ves y se que lo sabes hay un monton de gente a tu lado,que te apoya y que esta contigo para lo que sea.Besos,besos,besos,besos… y por cierto la “otra Yo” esta aqui a mi lado,pidiendome que le abra tu blog,leyendolo tambien a diario,diciendome que tiene ganas de llamarte y que sepas que te entiende,comprende,apoya,que le gustaria poderte ayudar mas y que bueno,que ya la conoces y que animo,tienes fuerzas y arreos para seguir adelante,que no te asustes, que tienes fuerza para todo, ¡que te “sales”!…y ahora va al telefono a llamarte…..no puede evitarlo.BESOS.