
No llegan las palabras, no caben, no pueden. No existen suficientes, no bastan, no alcanzan. Se quedan cortas, se rompen, se esconden.
No llegan las palabras porque no existen. No existen cuando se trata de describirte, de contarte, de relatarte a ti y a lo que tú haces. Son tuyas las palabras, y hay que tenerlas, hay que seguirlas, hay que leerlas. Porque observarte detrás de tus letras es simplemente aprenderte.
Ánimo. Eres enorme.
Ay madreeeee…
Que razon tienes,esta chica es quepaqué …..
Besicos y rebuznos