
Tomo la imagen prestada de aquí
Hoy he recibido una carta amable de un hombre que lee este blog. Trabaja en la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP), y en su escrito dice entre otras cosas: “[...] hay que superar la idea de barrera pirenaica [...]“
La CTP es un consorcio en el que participan las regiones francesas y españolas que comparten territorio pirenaico, además de Andorra: Catalunya, Lanquedoc-Roussillon, Aragón, Midi-Pyrenées, Aquitaine, Navarra y Euskadi. Entre otras muchas cosas, la CTP gestiona los proyectos POCTEFA (antiguos INTERREG), es decir, tiene en sus manos la delicada responsabilidad de gestionar fondos públicos eurpeos FEDER destinados a financiar proyectos de cooperación transfronteriza. En su carta, mi interlocutor me comenta también que su labor consiste principalmente en “[...] acercar a través de la cooperación a aquellos que deben servir de motor en el Pirineo [...]“.
Efectivamente, tanto desde las regiones como desde los estados, los Pirineos se perciben como una barrera. Y estoy seguro de que desde las altas esferas políticas de la propia CTP también se ven así. Al fin y al cabo los políticos que la representan no son otros que los respectivos presidentes de las distintas regiones y comunidades autónomas que comparten territorio pirenaico, en el caso de la vertiente sur, el Sr. Montilla, el Sr. Iglesias, el Sr. Sanz y el Sr. López.
El desarrollo futuro y racional de los Pirineos pasa por su consideración global como espacio humano singular y único. La natural, tradicional e histórica relación entre pueblos y habitantes de ambas vertientes de la cordillera se truncó por motivos políticos, administrativos y bélicos, y su recuperación debe forjarse desde la consideración de la cordillera como una unidad, como un todo. No se trata de inventar nada, tampoco necesidades, sino -como dice el autor de la carta- de detectar a los protagonistas de dentro, que serán quienes conozcan esas necesidades reales y quienes deban ejercer de motores de esa recuperación, cooperación y desarrollo. Y al margen de las decisiones políticas, son los técnicos quienes más pueden hacer y hacen porque esa búsqueda sea efectiva.
